En Dublín, CA, la cultura y la ciudadanía, se observan en la cotidianidad desde perspectivas en ocasiones tan sencillas como complejas, pero que al final de cuentas buscan crear en las comunidades nuevos procesos de conocimiento en los que la transversalidad de la cultura propia y la política de la sociedad son motores que movilizan y determinan realidades.
Fotografía 1. Main Town Pleasenton., Dublin, CA. (2015)
En esta ciudad las personas pueden cruzar la calle incluso con un semáforo en verde que da paso a los automóviles; existen ciclo rutas que se respetan y exaltan; las bibliotecas tienen concurrencia de personas hasta los fines de semana, el tren y sus ocupantes hacen evidente las circunstancias de personas como adultos de la tercera edad, embarazadas o demás, para darle paso a un sentido de solidaridad y cooperación; y en todos los centros de comercio la mirada amable y el saludo cordial dan cuenta de que siempre el cliente tiene la razón; no se escuchan los sonidos de las bocinas de los carros y el trafico parece un juego de ajedrez donde cada ficha se mueve cuando debe hacerlo en la dirección que debe hacerlo; los parques de recreación son espacios limpios; las calles simplemente perfectas y las entidades publicas hacen de sus ciudadanos personas participes para lograr un sentido de pertenencia que posibilite cada proceso.
Fotografía 2. Parque Emerald Glen Park. Dublin, CA. (2015)
En mi opinión en esta ciudad se vive un sueño que como Colombiana me gustaría tener en el país, por cuanto muestra una realidad en la que cada ser humano se comprende como una persona que juega un papel trascendental en la formación de esa cultura y que siempre va mas allá de un concepto colectivo, que incluye al mismo tiempo las percepciones propias y el sentido cívico frente a un espacio y una sociedad en la que se hace necesario convivir para un buen vivir, y en la que no es por uno mismo que se realizan todas esas acciones, sino que su significancia incluye a toda una comunidad en la que la armonía y el orden es la primordial característica.
Con lo anterior recuerdo que en alguna ocasión Jorge Idrobo mencionaba que “la cultura ciudadana es un factor de desarrollo material, las ciencias sociales han mostrado claramente que existe una relación directa entre la cultura ciudadana y el desarrollo de un país” y hoy creo que es verdad, puesto que no solamente incluye estamentos políticos y organizaciones como se pretende delegar en países como el nuestro, sino que también depende y contempla los ideales de los individuos que conforman esos grupos y por tanto su evidencia está inmersa en conceptos como el respeto por el otro y un Estado social de derecho que ya se ha constituido, y el cual no solo se representa en un país sino que es determinado según las características del espacio en donde se pueda analizar.
Fotografía 3. Biblioteca Dublin Public Library en los fines de semana. Dublin, CA. (2015)
En conclusión, hablar de cultura ciudadana remite un mundo, un país y una realidad, que inmersa en la cultura, la ciudadanía y el desarrollo, pretende descubrir que es lo que quiere una población, como se educó, cuáles son sus principios, como usa todo lo que tiene a su disposición y sobre todo como aprendió desde siempre a querer y sentirse orgulloso del lugar donde se nació.
Lizeth España Cruz

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